
Has pintado mis ojos
del color de tu sonrisa,
y mi corazón
con tu amor.
Tu amor para mí,
es tan importante
como el amanecer
para el día.
Morir ya no me asusta,
he visto el cielo
en tí.
Nunca lograré borrar tu nombre
escrito en mi pecho,
ni tampoco
esa mirada que me estremece
por dentro.
Yo soy tu nada que te da todo,
tu eres mi todo,
que no me da nada.















GRACIAS
En mi cielo al crepúsculo eres como una nube
y tu color y forma son como yo los quiero.
Eres mía, eres mía, mujer de labios dulces,
y viven en tu vida mis infinitos sueños.


















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